El sol de Justicia




19"Ved que llega el día, ardiente como un horno, en que todos los arrogantes y los que practican la impiedad serán como paja: el día que ha de venir los abrasará -dice el Señor de los ejércitos-, hasta que no les quede ni raíz ni rama. 20Mas vosotros, los que teméis mi Nombre, se elevará el sol de justicia, que trae la salud en sus alas; y saldréis brincando como becerros cebados. 21Pisotearéis a los impíos, que serán como polvo bajo la planta de vuestros pies el día en que yo actúe", dice el Señor de los ejércitos. (Malaquías 3, 19-21)

3, 19    Llega el día ardiente como un horno

LA INMINENCIA DEL JUICIO FINAL. Hermanos, puesto que hemos alcanzado una gran ocasión para arrepentirnos y tenemos tiempo, convirtámonos a Dios, que nos ha llamado, mientras aún tengamos quien nos reciba. Si renunciamos a estos placeres y dominamos nuestra alma no poniendo en práctica sus perversas pasiones, seremos partícipes de la misericordia de Jesús. Sabed que viene ya el día del juicio "como un horno encendido", algunos cielos se derretirán  y toda la tierra será como plomo fundido por el fuego. Entonces aparecerán las acciones de los hombres, las ocultas y manifiestas. Así pues, buena es la limosna como penitencia por el pecado. Mejor es el ayuno que la oración, y la limosna mejor que ambos. "El amor cubre la multitud de los pecados", y la oración que procede de una buena conciencia libra de la muerte. Bienaventurado todo el que sea encontrado repleto de aquéllas, pues la limosna se convierte en alivio del pecado. Ps.-CLEMENTE DE ROMA, Carta segunda a los Corintios, 16, 1-4.

3, 20    El sol de justicia

EL DÍA DEL JUICIO. Cuando comencemos a entonar un canto de justicia al Señor, entonces recibiremos el premio de nuestras obras, pues el Señor es misericordioso y justo, lleno de compasión y recto. Y así... todos debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según el bien o el mal que haya realizado cuando vivía corporalmente, porque, como dice el profeta, "vendrá el Señor con su recompensa y el hombre comparecerá nate Él con sus obras". "El Señor vendrá como un horno ardiente para quemar a los impíos como paja". En cambio, se levantará el sol de justicia para quienes temen el nombre del Señor, mientras que lo impíos serán castigados con una justa condena. VALENTÍN, Carta a Agustín y otros, 216, 4.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 16; pp. 381-382
Director de la edción en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

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