Amonestación del Señor a Satán



1Después me mostró al sumo sacerdote Josué, de pie ante el ángel del Señor; a su derecha estaba de pie Satán para acusarle. 2El Señor dijo a Satán: "¡Que el Señor te reprenda, Satán! Que te reprenda el Señor que ha elegido a Jerusalén. ¿No es éste un tizón sacado del fuego?". (Zacarías 3, 1-2)

3, 1    Me mostró al sumo sacerdote Josué

CÓMO VENCIÓ JESÚS AL DEMONIO. Puesto que despreció el mandato de Dios y cumplió el deseo de la serpiente, el diablo tomó su mano y la extendió hacia el árbol de la ciencia del bien y del mal para coger los frutos prohibidos. En él todos fueron dañados y el adeversario comenzó a estar a la derecha de todos sin excepción. De ahí deriva también aquella fórmula de maldición contra Judá: "Y el diablo está a su derecha". Si ésta es la maldición peor, es también la bendición más grande, mediante la que se desatan los lazos de la terrible maldición. Por eso el Señor Jesús colocó a su diestra al daiblo, como leemos en el libro de Zacarías. AMBROSIO, Sobre las súplicas de Job y David, 3, 10, 27.

3, 2    ¡El Señor te reprenda, Satán!

JESÚS ES EL FUNDAMENTO. Considera al mismo tiempo que no se dice que el diablo se hallase victorioso y triunfante, sino aún en posición de combate, aprestado y en dudosa situación de ganar la batalla. Mejor dicho: la lucha no había comenzado todavía, pues a continuación se dice: "Para hacerle frente". El diablo, como acabamos de apuntar, se enfrentaba a Él porque Jesús llevaba una vestimenta sucia a causa de nuestros pecados. Mas después de que oyó: "Que te reproche el Señor que escogió a Jerusalén", no permaneció ya a su diestra, sino que fue a parar a sus espaldas y bajo sus pies. Al punto, Jesús, sumo sacerdote, toma su túnica, viste blancas vestiduras y, asumiendo la dignidad real (es decir, habiéndose unido a Zorobabel), edifica la Iglesia y erige la Jerusalén espiritual. JERÓNIMO, Serie segunda de tratados sobre los Salmos, 15.

JOSUÉ ES FIGURA DE JESÚS. Esto también es una figura de nuestra situación. Igual que el malvado y el vengativo diablo se opuso a Josué por el hecho de ser sumo sacerdote e interceder ante Dios en beneficio del pueblo, así ese mismo enemigo fue un adversario de Jesús, el gran sumo sacerdote en el orden de Melquisedec, porque quitaba el pecado del mundo, y por ello deseaba abatirlo. No fue, sin embargo, Josué hijo de Yosadac quien lo rechazó, sino el Señor de Josué; cuando se acercó a Jesús, el salvador del mundo, fue rechazado por Él, como su señor y su Dios, y escuchó: "¡Apártate de mí, Satanás!". TEODORETO DE CIRO, Comentario a Zacarías, 3, 1-2.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 16, pp. 301-303
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 
Editorial: Ciudad Nueva 

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