imprecaciones contra el opresor



5Es cierto que la riqueza traiciona; que el hombre arrogante no permanece tranquilo; abre sus fauces como el seol, y es insaciable, como la muerte, que allega para sí a todas las naciones, y acapara en su favor todos los pueblos. 6¿Pero acaso todos ellos no lanzarán contra él proverbios, sarcasmos y sátiras? Y dirán:
"¡Ay del que acumula lo que no es suyo -¿hasta cuándo?- y se carga de prendas empeñadas! 7¿No se levantarán por sorpresa tus acreedores, y se despertarán los que te inquietan y te convertirás en su presa? 8Porque tú has expoliado a muchas naciones, todos los que queden de los pueblos te expoliarán a ti, por la sangre humana derramada y tu violencia en los países, en las ciudades y sobre cuantos las habitan.
9"¡Ay del que codicia lucro injusto para su propia casa, para poner su nido en lo alto y escapar de las garras de la desgracia! 10Tú mismo fraguaste la vergüenza de tu casa, destruyendo a muchos pueblos y pecando contra ti mismo. 11Porque desde el muro clamará la piedra, y desde el entarimado le responderá la viga.
12"¡Ay del que edifica con sangre una ciudad, y funda una población sobre el crimen! 13¿No es decisión del Señor de los ejércitos que trabajen los pueblos para el fuego y se fatiguen en vano las naciones?14Porque llena estará la tierra del conocimiento de la gloria del Señor, lo mismo que las aguas cubren el mar.
15"¡Ay del que escancia a su prójimo, echándole veneno hasta embriagarlo, para mirar su desnudez! 16Te saciarás de ignominia, en vez de gloria. ¡Bebe tú también y desnúdate! Que la diestra del Señor te pasará la copa y la ignominia superará tu gloria. 17Porque la violencia hecha al Líbano te cubrirá, la matanza de animales te espantará por la sangre humana derramada y tu violencia en los países, en las ciudades y sobre cuantos las habitan. 18¿De qué sirve un ídolo para que lo talle su artífice, una estatua fundida que enseña mentiras para que en ella confíe su artífice al hacer ídolos mudos?
19"¡Ay del que dice al leño!: "¡Despierta!". Y a la piedra muda: "¡Álzate!". ¿Podrán ellos enseñar? Mira, están cubiertos de oro y plata, pero no hay ningún espíritu en su interior". 20El Señor está en su Templo Santo: calle ante Él toda la tierra. (Habacuc 2, 5-20)

2, 5   Abre sus fauces como el seol

EL ORGULLO AFECTA AL REBAÑO. Si, pues, el Señor conmina de esta suerte a los pastores que descuidan a las ovejas de Señor y las dejan perecer, ¿qué nos queda por hacer a nosotros, hermano carísimo, sino poner un interés sumo en recoger y atender a las ovejas de Cristo y aplicarles la medicina de la compasión paterna, que cura las heridas de las que cayeron, puesto que también el Señor nos advierte en el Evangelio con estas palabras: "No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos"? Pues, aunque somos muchos los pastores, el rabaño, sin embargo, es uno solo, y debemos recoger y cuidar a todas las ovejas que Cristo adquirió con su sangre y pasión, sin consentir que sean desdeñados con crueldad los hermanos que suplican y se arrepienten, y sean pisoteados por la presunción de algunos orgullosos, puesto que está escrito: "El hombre que es contumaz y se jacta de sí, no logrará ningún provecho; hinchó su alma como los infiernos". CIPRIANO, Cartas, 68, 4, 2-3.

2, 6   ¡Ay del que acumula lo que no es suyo!

PRECAUCIÓN CONTRA LA RIQUEZA. No desea muchas cosas, porque incluso pocas son muchas [para él]; ciertamente pobreza y riqueza son el nombre que se le da a la necesidad y a la suficiencia. No es rico quien no tiene necesidad, ni es pobre quien padece necesidad. Nadie desprecie a una viuda, ni desprecie a un huérfano ni engañe a su prójimo. ¡Ay del que posee riquezas acumuladas mediante engaño y construye una ciudad con sangre, es decir su propia alma! Esto es efectivamente lo que se construye como una ciudad. Esa ciudad no es edificada por la varicia, sino destruida; no es construida por la lujuria, sino destruida e incendiada. ¿Queréis construir vosotros una ciudad como conviene? "Es mejor poco con temor de Dios que los mayores tesoros sin Él". Las riquezas humanas deben ser ser provechosas para la redención del alma, no para su destrucción. También la redención es un tesoro, si uno sabe usar bien de ella. ¿Qué es para el hombre su propio dinero sino lo que sirve de viático? El mucho dinero es una carga, mientras que una cantidad moderada es de utilidad. AMBROSIO, Cartas, 7, 36, 11.

2, 9   ¡Ay del que codicia lucro injusto!

LA CODICIA INJUSTA. No hablarás mal, porque dice el Señor: "No ames el hablar mal, para que no seas arrojado fuera". Ni recordarás las injurias, porque "el camino de aquellos que se acuerdan de las injurias, conduce a la muerte". No serás de doble parecer ni de doble lengua, porque "trampa fuerte para el hombre son sus propios labios", y "el hombre hablador no prosperará en la tierra". No será vano tu hablar, porque "de toda palabra ociosa daréis cuenta". No mentirás, porque dice el Señor: "Pues perderás a todos los que hablan mentira". No serás defraudador, ni robarás, porque dice: "Ay de aquel que defraude al prójimo con mal engaño". Constituciones apostólicas, 7, 4.

2, 11   Desde el muro clamará la piedra

EL ESCARABAJO HABLARÁ DESDE EL MADERO. Elena encontró la inscripción, adoró al Rey, no el madero, naturalmente, porque éste es el error de los paganos y la necedad de los impíos; ella adoró a aquel que, indicando en la inscripción, había sido colgado del madero, aquel que levantó su voz como un escarabajo para que el Padre perdonara el pecado a sus perseguidores. Aquella mujer ardía en deseos de tocar el remedio de la inmortalidad, pero temía pisotear el sacramento de la salvación. Alegre en el corazón, pero con peso temeroso, no sabía qué hacer; sin embargo se acerca a la sede de la verdad. El madero resplandeció y brillo la gracia, y lo mismo que Cristo ya había visitado a la mujer en María, el Espíritu la visitó en Elena. Le enseñó lo que una mujer no podía saber y la condujo por el camino que ningún mortal podía conocer. AMBROSIO, En la muerte de Teodosio, 46.

2, 15   ¡Ay del que escancia a su prójimo!

LLAMADA A CULTIVAR SEMILLAS DE ESPIRITUALIDAD. ¿Qué haremos, pues, nosotros que hemos recibido de Pablo, maestro de la Iglesia, tales reglas de interpretación? ¿Acaso no es justo que observemos en diversos casos esta regla que nos ha transmitido en un ejemplo similar? ¿O bien, como algunos quieren, debemos volver a "las fábulas judáicas", abandonando lo que nos ha transmitido tan grande e ilustre Apóstol? A mí, ciertamente, exponer otra cosa distinta de lo que parece enseñar Pablo, creo que es tender las manos a los enemigos de Cristo y sería lo que dice el profeta: "¡Ay del que da de beber a su prójimo su veneno embriagante!". Por tanto, cultivemos las semillas de la inteligencia espiritual recibidas del santo Apóstol Pablo, en la medida en que se digne a iluminarnos el Señor gracias a vuestras oraciones. Orígenes, Homilías sobre el Éxodo, 5, 1.

2, 20   El Señor está en su Templo Santo

SE ANUNCIA EL NACIMIENTO DE MARÍA. "Cuando llegue el momento serás mostrado". Si una persona diligente entiende con los ojos de la mente la fiesta que estamos celebrando no necesitará ninguna explicación. Entonces tú serás mostrado como quien está sobre un corcel regio, por tu pura y casta madre en el Templo, es decir en la gracia y en la belleza de la carne asumida por ti. Todas estas cosas las resume el profeta con mayor claridad, cuando exclama: "El Señor está en su Templo santo; toda la tierra se postrará ante su rostro. METODIO, Sermón sobre Simeón y Ana, 4.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 16, p. 252-255
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez
Editorial: Ciudad Nueva

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