el día de duelo en Jerusalén



10"Sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén derramaré un espíritu de gracia y de plegaria para que fijen en Mí la mirada. Por el que traspasaron, por él harán duelo con el llanto por el hijo único; se afligirán amargamente por él con el dolor por el primogénito. 11Aquel día será grande el duelo en Jerusalén, como el duelo de Hadad-Rimón en la vega de Meguido. 12El país hará duelo, familia por familia: la familia de la casa de David, a solas, y sus mujeres, a solas; la familia de la casa de Natán, a solas, y sus mujeres, a solas; 13la familia de la casa de Leví, a solas, y sus mujeres, a solas; la familia de Semeí, a solas, y sus mujeres, a solas; 14todas las restantes familias, familia por familia, a solas, y sus mujeres, a solas". (Zacarías 12, 10-14)

12, 10   Por el que traspasaron

JESÚS Y LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO. ¿Y qué dirá y hará entonces el pueblo judío, cuando le vean venir en gloria? Lo anunció el profeta Zacarías en esta profecía: Yo mandaré a los cuatro vientos que reúnan a mis hijos dispersos: mandaré al Bóreas que los traiga y al Noto que no se ponga. Y entonces habrá en Jerusalén llanto grande, no llanto de bocas ni de labios, sino llanto de corazón; y no rasgarán sus vestidos, sino sus almas. Se lamentarán tribu con tribu y entonces mirarán al que traspasaron y dirán: ¿Por qué, Señor, nos extraviaste de tu camino? La gloria que nuestros padres alaban, se nos ha convertido en aprobio". JUSTINO MÁRTIR, Apología, 1, 52, 10-12.

12, 12   El país hará duelo

EL PUEBLO HARÁ DUELO EN LA SEGUNDA VENIDA. Puesto que guardaban silencio, proseguí: David ya no dice que las naciones serán bendecidas en su descendencia, sino en Él. He aquí las palabras: "Su nombre se levantará para siempre por encima del sol, en Él serán bendecidas todas las naciones". Ahora bien, si en Cristo son bendecidas todas las naciones y nosotros que venimos de todas las naciones creemos en Él, entonces Él es el Cristo y nosotros somos los bendecidos en Cristo. Dios, como está escrito, permitió antaño que fuera adorado el sol; pero no se ve que nadie estuviera dispuesto a morir por su fe en el sol; en cambio, por el nombre de Jesús, es fácil ver cómo gentes de todo linaje de hombres lo han soportado y soportan todo antes de renegarle. Y es que la palabra de su verdad es más abrasadora y más luminosa que las potencias del sol y penetra hasta las profundidades del corazón y de la inteligencia. De ahí que la Escritura diga: "Sobre el sol levantará su nombre". Y Zacarías afirma: "Oriente es su nombre". Y de nuevo: "Harán luto tribu por tribu". JUSTINO MÁRTIR, Diálogo con Trifón, 121, 1-2.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, vol. 16, p. 339-342
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 
Editorial: Ciudad Nueva 

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