los ocupantes del arca permanecen a bordo durante un año



1Entonces Dios se acordó de Noé y de todos los animales y ganados que estaban con él en el arca. Dios hizo soplar un viento sobre la tierra, de manera que las aguas decrecieron. 2Se cerraron, pues, las fuentes del abismo y las compuertas del cielo, y cesó la lluvia. 3Poco a poco las aguas se fueron retirando de la tierra, y al cabo de ciento cincuenta días, 4habían menguado. En el mes séptimo, el día diecisiete del mes, el arca se posó sobre los montes de Ararat. 5Las aguas siguieron menguando poco a poco hasta el mes décimo; y el día uno del mes décimo se pudieron ver las cumbres de los montes (Génesis 8, 1-5).

8, 1-3   Dios se acordó de Noé

Mira cómo Dios lo hace todo por honrar al hombre. En efecto, lo mismo que a la perdición de los hombres bajo el diluvio añadió además la destrucción de toda clase de seres irracionales, así también aquí, queriendo mostrar su íntima y amorosa benevolencia para con el justo, por el mucho aprecio que le tenía, extendió también su bondad a los seres irracionales, fieras, aves y reptiles, pues dice: Y Dios se acordó de Noé y de todas las fieras y de todos los ganados y reptiles y de todo cuanto estaba con él en el arca. Y Dios hizo soplar un viento sobre la tierra, y el agua cesó. Se acordó -dice- de Noé y de los que con él estaban en el arca, y ordenó que el ímpetu de las aguas cesará, con el fin de poder él ir poco a poco poniendo de manifiesto su amorosa benevolencia y hacer que en adelante el justo volviera a poder respirar, y así, tras liberarlo de la turbación de sus pensamientos, podría asentarlo en la calma, agraciado con el disfrute de la luz y la respiración del aire, pues dice: Y Dios hizo soplar un viento sobre la tierra, y el agua cesó. Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas del cielo. Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Génesis, 26, 10.

8, 3-5   Las aguas se fueron retirando de la tierra

Las fuentes del abismo y las compuertas del cielo se abrieron durante cuarenta días y [cuarenta] noches, y el arca estuvo flotando durante ciento cincuenta días. Después de los ciento cincuenta días, las aguas comenzaron a decrecer, y el arca descansó sobre los montes Qardu. El décimo mes se vieron las cimas de los montes, y el año seiscientos uno, en el primer mes, se secaron las aguas de la tierra. El segundo mes, que es mayo, el veintisiete del segundo mes, se secó la tierra. Entonces Noé y los que estaban con él estuvieron en el arca trescientos sesenta y cinco días: desde el diecisiete del segundo mes, que es mayo, hasta el veintisiete de ese mes del año siguiente. De acuerdo con el cálculo del calendario lunar son trescientos sesenta y cinco días. Observa que incluso la generación de la casa de Noé empleaba este cálculo de trescientos sesenta y cinco días para el año. ¿Porqué dices que los caldeos y los egipcios fueron los que lo inventaron y lo desarrollarón? Efrén de Nisibi, Comenatario sobre el Génesis, 6, 11, 2-12.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, Vol 1, p. 202-203
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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