Creación humana y dominio sobre la creación


28Y los bendijo Dios, y les dijo:
Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que reptan por la tierra, (Génesis 1, 28).

1,28   Creced y multiplicaos  

Dos tipos de crecimiento. Hay dos maneras de crecer: la del cuerpo y la del alma. El crecimiento del alma tiene lugar cuando es llevada a la perfección por medio de la enseñanza; el del cuerpo, cuando desde la pequeñez alcanza su medida justa. A los animales carentes de razón les dijo creced según la perfección del cuerpo conforme a la medida de la naturaleza; a nosotros, en cambio, nos dijo: creced en el hombre interior, en la ascensión que lleva a Dios. Así era Pablo, que se lanzaba hacia lo que tenía delante olvidándose de lo que quedaba detrás. Este aumento tiene lugar por la contemplación, por el crecimiento en la piedad. Gregorio de Nisa, Sermón sobre la oración del hombre, 2, 5.

Ningún menosprecio del matrimonio. Que ninguno deduzca de lo que hemos dicho que rechazamos la institución del matrimonio. No ignoramos que tampoco el matrimonio carece de la bendición divina... He aquí lo que nosotros pensamos en torno al matrimonio: el cuidado y el deseo de las cosas divinas debe anteponerse a todo, pero no se ha de menospreciar la carga del matrimonio cuando es posible vivir en él sabia y moderadamente. Gregorio de Nisa, Sobre la virginidad, 7, 1-3.

La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Antiguo Testamento, Vol. 1,  p. 98-99
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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